Cumplimiento de los plazos de entrega

Este aspecto, aunque no directamente relacionado con el "producto" de una buena traducción, es uno de los puntos más conflictivos y difíciles en la relación entre el cliente y la agencia de traducción. ¿Para qué me sirve, como cliente, la traducción más maravillosa si la necesito el lunes, pero la agencia de traducción me la entrega el miércoles? ¿Si tengo un compromiso para entregar el pedido, junto con la documentación imprescindible, el jueves, pero la agencia no cumple con sus plazos de entrega y tengo que enviar el pedido sin su documentación?

Es fundamental cumplir con los plazos de entrega convenidos y por ello es imprescindible tener dos aspectos en cuenta, tanto por parte del cliente como por parte de la agencia encargada de realizar las traducciones:

a) el cliente debe ser consciente de que una buena traducción requiere un plazo de entrega razonable; un plazo de elaboración que refleja tanto el volumen de traducción como el grado de dificultad o tecnicidad inherente. No es lo mismo traducir 2.000 que 10.000 palabras; e igualmente es muy diferente traducir un manual técnico que requiere búsqueda de terminología y disponibilidad de un profesional altamente cualificado en el ámbito en cuestión, a traducir una carta comercial reclamando el pago de una factura o detallando los aspectos de una reunión.

b) la agencia debe evitar prometer plazos de entrega que son imposibles de realizar, por no poder garantizar los estándares de calidad. No hay nada peor que invertir tiempo y dinero en una traducción que, por falta de tiempo e imposibilidad de llevar a cabo las comprobaciones y revisiones necesarias, se devuelve y se tiene que hacer de nuevo.

La agencia debe ser capaz de explicar y comunicar al cliente los requisitos temporales del proyecto y comprobar la disponibilidad de su equipo de traductores, para llegar a un acuerdo sobre el plazo de entrega con el cliente que respeta ambas partes y que no compromete la calidad del texto traducido.

Formatos útiles para la realización de traducciones

En nuestra entrada del blog de hoy hablaremos del formato de las traducciones y damos algunos consejos para clientes y traductores sobre qué formatos son idóneos para realizar los proyectos.

Una buena traducción mantiene el formato del texto original al 100%. Aquí juega un papel importante la coordinación entre el cliente y la agencia de traducción: siempre cuando sea posible, las traducciones se deberían realizar sobre un formato directamente modificable, como Word, PowerPoint o Excel; es decir, en el formato en el que fueron realizadas en primera instancia.

Formatos como pdf no son directamente modificables, ya que normalmente el pdf es el resultado de una conversión: el texto generado en Word, PowerPoint o Excel se guarda en un formato más universal, fácilmente imprimible, no modificable y que se puede abrir con multitud de software gratuito, como Adobe Acrobat Reader o similar.

Pero esa "conversión" no se puede sobrescribir, no se puede traducir directamente en este formato; por lo tanto, si deseamos mantener el formato original, la traducción ha de realizarse sobre el documento de origen, sea: .docx, un .pptx o .xlsx (o en las versiones anteriores, a MS Office 2007: .doc, .ppt, .xls).

Otro tema son los documentos pdf generados directamente para este formato, en InDesign, QuarkXPress u otro software de diseño gráfico. Para traducir este tipo de documentos y mantener el formato exactamente igual, el cliente debe facilitar a la agencia de traducción todos los elementos que se hayan utilizado en la creación del documento: fuentes, imágenes, elementos gráficos y colores. En este caso, el proyecto no solamente consistirá en la traducción del texto en sí, sino además en la adaptación del texto traducido al entorno gráfico del documento. De este modo, se podrán crear, por ejemplo, manuales técnicos con multitud de elementos gráficos y dibujos, en varios idiomas.